| «Esta cultura védica, la enseñanza del Bhagavad-gītā, fue transmitida en la tierra de Bhārata-varṣa, aunque no está destinada a una clase concreta de hombres, a un grupo específico de personas ni a un país en particular. Está destinada a todos —manuṣyāṇāṁ sahasreṣu kaścid yatati siddhaye (BG 7.3)—, especialmente al ser humano. Así que nuestra petición es que, aunque luchemos entre nosotros por el predominio político, ¿por qué deberíamos olvidar nuestra verdadera cultura, la cultura védica, la conciencia de Kṛṣṇa? Esa es nuestra petición. Todos los hombres importantes, los líderes de la sociedad, deberían adoptar esta cultura védica, la conciencia de Kṛṣṇa, y no solo predicarla en su propio país, sino en todo el mundo».
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